



Relicario con forma de cruz de latón dorado
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Hecho a mano en Polonia
El relicario con forma de cruz subraya el carácter sagrado de las reliquias y está destinado a los espacios de oración y culto.
Uso litúrgico del relicario
Como elemento elegante y simbólico del equipamiento litúrgico, está destinado a conservar y exponer dignamente las reliquias durante los oficios religiosos, las celebraciones eclesiales, la oración comunitaria y la veneración privada de los santos. Su acabado dorado, su elaboración manual y su forma simbólica de cruz hacen de él un elemento digno del equipamiento de una iglesia, una capilla, una sacristía o un lugar destinado al culto de las reliquias.
La cruz y el acabado dorado
La forma del relicario hace referencia a la cruz, lo que pone de relieve el carácter sagrado del objeto y su función en los espacios de oración y culto.
En la parte central se encuentra una luna circular de 3.6 cm de diámetro, destinada a alojar las reliquias. El marco ornamental que rodea la luna confiere al conjunto un aspecto solemne, mientras que el acabado dorado refleja la luz y realza el carácter ceremonial del relicario. La forma decorativa combina sencillez y elegancia, por lo que resulta digno tanto sobre el altar como en la capilla o la sacristía.
Material, elaboración y medidas
La pieza está hecha a mano, lo que le confiere un carácter único y refleja el cuidado aplicado a la elaboración de los detalles. Su construcción estable y sus dimensiones compactas lo hacen práctico de utilizar y, al mismo tiempo, lo convierten en un complemento estético y lleno de simbolismo del equipamiento litúrgico.
- Material: latón dorado.
- Elaboración: hecho a mano.
- Altura: 18 cm.
- Anchura: 11.5 cm.
- Diámetro de la luna: 3.6 cm.
- Peso: 0.5 kg.
- Forma: de pie, con forma de cruz.
- Carácter: elegante, sagrado y simbólico.
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